La Nación: ¿Puede un SUV eléctrico emocionar? Así es manejar un Porsche por las calles de Buenos Aires
26/05/2026
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El Macan 4 Electric abandona la combustión y apuesta por una experiencia silenciosa, tecnológica y refinada; la gran pregunta es si todavía puede transmitir las sensaciones que históricamente definieron a la marca de lujo
A primera vista, el Porsche Macan 4 Electric no busca el golpe de efecto. No es un diseño rupturista ni futurista, sino que mantiene el sello de la marca en las líneas limpias, proporciones musculosas y caída de techo deportiva.La unidad probada por LA NACION, configurada en Negro Azabache Metalizado, potencia todavía más esa presencia, donde los detalles exteriores en negro brillante y las llantas Macan Turbo de 21″ refuerzan esa imagen imponente.“El Mercosur no puede competir con China”: la advertencia de un especialista sobre el avance asiáticoUno de sus rasgos característicos está en la trompa, donde Porsche adoptó una doble óptica dividida. Arriba quedan las luces diurnas de cuatro puntos, una firma histórica de la marca; más abajo están los faros principales Matrix LED azul glaciar. Atrás, la tira luminosa que une todo el ancho refuerza la sensación de auto plantado, mientras que los hombros traseros están bien marcados. La calidad de materiales está en línea con lo que se espera de la marca, que no es poco. El paquete de cuero negro, el escudo de la marca en los reposacabezas delanteros, el volante deportivo GT calefactable en Race-Tex y el escudo en el reposabrazos construyen un ambiente elegante, sobrio y muy bien terminado. Los asientos eléctricos de 14 posiciones, la buena visibilidad y la orientación del interior hacia el conductor hacen que la posición de manejo se encuentre rápido.Uno de los mayores aciertos del interior es la convivencia entre pantallas y comandos físicos. El Macan 4 Electric suma instrumental curvo de 12,6″, multimedia central y una pantalla específica para el acompañante, pero mantiene botones físicos para funciones esenciales como climatización o volumen. El resultado es un sistema intuitivo y poco invasivo.La pantalla del acompañante no parece un recurso decorativo. Permite operar música, temperatura y distintas configuraciones sin interferir con la conducción. El Head-Up Display con realidad aumentada también resulta muy útil ya que proyecta indicaciones simples, claras y fáciles de leer, junto con el velocímetro. La insonorización es otro punto fuerte. A baja velocidad, el aislamiento es absoluto. En aceleraciones más intensas, también cumple con creces. El silencio de marcha del eléctrico obliga a acostumbrarse a aceleraciones contundentes sin el rugido típico de un Porsche. El sonido eléctrico deportivo intenta compensarlo, pero no reemplaza la experiencia de un motor a combustión.En los primeros metros, el modelo se mueve con aplomo. No tiene ese arranque brusco que algunos eléctricos transmiten por la entrega inmediata de torque. La respuesta del acelerador está muy trabajada, ya que puede ser brutal cuando el pie lo pide, pero también progresiva y fluida en ciudad, donde las frenadas y arranques constantes no generan incomodidad.El sistema de propulsión Porsche E-Performance combina motores síncronos de imanes permanentes en ambos ejes, tracción integral y una transmisión de una sola velocidad. La potencia llega hasta los 285 kW, con 650 Nm de torque máximo. En cifras, acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y de 0 a 200 km/h en 19 segundos. La recuperación de 80 a 120 km/h en 3,1 segundos explica mejor que cualquier otro dato lo que se siente al hacer un sobrepaso, donde no hay demora, rebaje ni espera. En ciudad, su comportamiento es sobresaliente. El silencio, la suavidad del acelerador, la regeneración natural y el buen aislamiento hacen que se sienta especialmente cómodo. En autopista y ruta también responde con solvencia, sobre todo por la capacidad de recuperación y la estabilidad a velocidades sostenidas donde el frenado está a la altura. La puesta a punto del chasis es clave para entenderlo. El Macan 4 Electric pesa 2330 kilos en vacío, una cifra considerable con sus ambiciones. La automotriz de Stuttgart disimula muy bien esa masa con el trabajo de chasis y suspensión, aunque el peso todavía le resta parte de la ligereza emocional.En maniobras urbanas, su tecnología de cámaras, sensores y la dirección asistida plus ayuda a moverlo con facilidad pese a sus dimensiones, que son de 4784 mm de largo, 1938 mm de ancho y 2893 mm de distancia entre ejes. No se siente torpe en absoluto. Su radio de giro de 12,1 metros obliga a tener cierta previsión en espacios ajustados, aunque las asistencias compensan bastante.La batería de alto rendimiento tiene 100 kWh de capacidad bruta y admite una potencia máxima de carga en corriente continua de 270 kW. Según la marca, puede pasar del 10 al 80% en 21 minutos con la potencia máxima disponible, o en 33 minutos conectado a un cargador DC de 150 kW. En corriente alterna, los tiempos varían: 11,5 horas con 9,6 kW, 10 horas con 11 kW, 5,8 horas con 19,2 kW y 5,3 horas con 22 kW.La autonomía declarada es de 619 kilómetros, aunque en el uso real la cifra se ubicó más cerca de los 430 kilómetros, con variaciones según estilo de conducción, terreno y aceleraciones. Es un número lógico y bien resuelto para un SUV eléctrico de este peso y rendimiento, pero no elimina por completo las limitaciones de infraestructura que todavía existen en la Argentina.En términos prácticos, el Macan eléctrico no sacrifica su condición de SUV familiar. Las plazas traseras ofrecen muy buen espacio gracias al piso plano y la distancia entre ejes, mientras que el baúl de 540 litros (puede ampliarse hasta 1348 litros con los asientos rebatidos) cumple sin problemas para uso familiar.También hay mucho equipamiento de confort, formado por la climatización automática de cuatro zonas, sistema de sonido envolvente Bose, carga inalámbrica para celular de hasta 15W, techo panorámico, calefacción en los asientos delanteros y un conjunto amplio de asistencias a la conducción. Entre ellas aparecen control de crucero adaptativo, vista envolvente 2D, ParkAssist delantero y trasero con cámara de marcha atrás, asistente de mantenimiento de carril, entre otras.El Macan 4 Electric entiende que la emoción ya no pasa únicamente por el ruido o la brutalidad. Su mérito está en otra parte, donde es rápido sin ser intimidante, cómodo sin perder precisión, eficiente sin volverse frío y tecnológico sin romper del todo con el lenguaje clásico de la marca.Sus desventajas aparecen como consecuencias de su esencia. El precio de US$152.600, el peso y una experiencia emocional distinta a la de un modelo a combustión pueden dejar a algunos usuarios esperando algo más visceral.
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